ESA PESTAÑA LLAMADA “BLOG”

Hoy en día parece extraño entrar en una página web y no encontrar una pestaña que ponga “blog”

Cuando renové mi antigua página de la consulta ( renovarse o morir, esa era la cuestión, dado el uso masivo de dispositivos móviles y tablets en el día a día, y lo antigua que era mi página) alguien me aconsejó que lo hiciera, porque de esa forma podría dar mayor visibilidad a todo lo que pienso, siento y hago, no sólo desde el ámbito de mi profesión, la cual adoro y es mi pasión; sino como persona siempre inquieta, amante de las personas y de su bienestar… Lo que me ha llevado a “me apunto a un bombardeo”, y a esa disposición mía, casi inevitable de colaborar, ayudar, estar ahí cuando me reclaman.

Confesado ya mi estreno como bloguera, y la expectación que ello me produce, lo siguiente es responderme a mí misma “por qué y para qué voy a tener un blog”. Esto tiene que ver un poco con la “deformación profesional”, por aquello de marcarse objetivos, metas, propósitos que sean propios, motivados, realista y útiles…

Porque hacerse cargo de esto, significa que una tiene cosas que decir, y además le gusta compartirlas con los demás… Y significa que hay que tener tiempo para mimarlo, y hacer de él un lugar vivo e interesante…

Uf, se hizo tarde, veis? Subiré esto y prometo más reflexión y sobre todo que pronto volveré por aquí…